Los ototóxicos y su incidencia en nuestra salud auditiva

El ruido es el principal agente causal de pérdida de audición y otras disfunciones en el oído. Sin embargo, hace relativamente pocos años se han encontrado evidencias de que la exposición a este tipo de sustancias provoca por sí misma la pérdida de audición, o potencia los efectos del ruido. Las sustancias ototóxicas pueden encontrarse en el entorno laboral o extra-laboral.

Los primeros casos descritos de daños irreversibles en la cóclea tuvieron lugar tras el descubrimiento y uso de la estreptomicina, un antibiótico usado en el tratamiento de pacientes con tuberculosis. Desde entonces hasta la actualidad se ha constatado que determinados antibióticos, los diuréticos, agentes anti-tumorales y los salicilatos presentan algún tipo de ototoxicidad.
Antibióticos:
Los primeros casos descritos de daños irreversibles en la cóclea tuvieron lugar tras el descubrimiento y uso de la estreptomicina, un antibiótico usado en el tratamiento de pacientes con tuberculosis. Desde entonces hasta la actualidad se ha constatado que determinados antibióticos, los diuréticos, agentes anti-tumorales y los salicilatos presentan algún tipo de ototoxicidad.
Diuréticos:
Son medicamentos que provocan la eliminación de líquidos corporales. Su uso más habitual es el tratamiento de la disfunción renal, cardiaca, hipertensión, etcétera.
La administración de diuréticos pude provocar pérdida de audición y acúfenos. No obstante, estos efectos son temporales y desaparecen totalmente tras la eliminación del fármaco del cuerpo.
Tratamientos anti-tumorales:  
El cis-platino es un medicamento usado habitualmente en el tratamiento del cáncer. Su uso puede destruir las células ciliares.
Las pérdidas auditivas comienzan en las frecuencias más altas, desplazándose posteriormente a frecuencias más bajas. Debido al daño celular, la pérdida de audición es irreversible
Salicilatos:
Los medicamentos que contienen salicilatos pueden provocar acúfenos de forma temporal y reversible. Sus efectos desaparecen después de entre 24 y 72 horas tras la administración del medicamento.

Sustancias ototóxicas profesionales:

La pérdida de audición debida a la exposición de compuestos químicos presentes en el medio laboral se ha estudiado los últimos veinte años con resultados muy significativos.

Como conclusión hay que señalar que es necesaria la adopción de técnicas medición auditiva que permitan evaluar el daño que los agentes ototóxicos ejercen sobre las células ciliares externas.

Además, el diseño de procesos que limiten al máximo la exposición de los trabajadores a las sustancias ototóxicas y al ruido, y el uso adecuado de los equipos de protección individual constituyen las herramientas de prevención más eficaces que tenemos a nuestro alcance para la detección de una amenaza para los trabajadores de la cual aún nos queda mucha por averiguar.

ototóxicos en el trabajo