Llevamos un invierno con temperaturas muy bajas, y con el paso de Filomena las temperaturas han llegado a niveles históricos.

En el siguiente post, vamos a recomendar que medidas tenemos para resguardar nuestros oídos para no tener molestias frente al frio

Con la llegada de invierno, el sol ilumina más que calienta y bajan las temperaturas, que por consiguiente, implica la aparición de riesgos para nuestros oídos. Audipedia, quiere ofrecerle una serie de consejos para proteger sus oídos del frío.

Las bajas temperaturas suelen venir acompañadas de bronquitis, gripe, catarros o faringitis, afectaciones que suelen incidir sobre nuestra salud auditiva, principalmente sobre los niños y gente mayor. Estos colectivos se caracterizan por poseer un sistema inmunológico con una menor capacidad defensiva.

Para hacer frente a dichos riesgos, debemos tomar ciertas precauciones.

La protección de nuestros oídos: el órgano del oído se comunica directamente con nuestra boca y nariz. Por lo tanto, cualquier infección de las vías respiratorias altas puede provocarnos la aparición de una vieja conocida enfermedad del verano, la otitis. Bufandas, gorros u orejeras de lana serán nuestros mejores aliados para minimizar el frío y evitar la penetración de posibles microbios.

Para evitar la bajada de las defensas de nuestro organismo, recomendamos una dieta rica en vitamina B12, que encontramos en productos lácteos, huevos, carnes rojas. Consumir fruta rica en vitamina C como la naranja, pomelo o kiwi preferentemente al empezar el día es otra buena higiene alimentaria.

 La higiene de nuestros oídos, si bien en esta época intensificaremos el cuidado: secarse bien los oídos después de ducharnos o bañarnos, ya sea en casa, gimnasio o en la piscina cubierta es esencial. Y, por supuesto, no introducir bastoncillos u otros objetos punzantes.

Finalmente, mantener la calidad del aire que respiramos durante esta época, es decir, ambientes cerrados o con poca ventilación degradan la calidad del aire y lo convierten en caldo de cultivo para toda clase de virus. Por lo tanto, es aconsejable ventilar nuestro hogar o centro de trabajo, especialmente en esas habitaciones donde hacemos más vida, como el salón o el dormitorio.

Son pequeños consejos a tener en cuenta y fáciles de seguir para proteger su oído del frío.