La detección de la pérdida auditiva en los bebés , es una prueba muy sencilla que tiene como objetivo determinar si el recién nacido tiene problemas de audición.
A veces los bebés responden bien a los sonidos, incluso cuando el oído no está funcionando correctamente.
Por ello ,es importante detectar lo antes posible cualquier tipo de problema, puesto que aún siendo poco frecuente, la hipoacusia condicionará su vida posterior debido a los problemas de aprendizaje y comunicación que genera.
Toda detección comienza por un screening, cuando antes se detecten posibles problemas, antes podrá comenzarse su tratamiento para poder proporcionar al recién nacido un desarrollo adecuado.

Si su bebé no reacciona cuando lo llama desde otra habitación o por la espalda, puede ser indicio de un problema. La pérdida auditiva presenta otros muchos signos y síntomas, y existen pruebas que permiten evaluar la audición del bebé.

Si con el paso del tiempo detecta en su hijo alguno de los siguientes signos, es recomendable que le revisen la audición:

-Tiene infecciones de oído con frecuencia.
-Tiene dificultades para localizar los sonidos.
-Los sonidos fuertes no le sobresaltan.
-Sueña despierto y rehuye las situaciones sociales.
-Su capacidad para producir y comprender el lenguaje hablado está retrasada para su edad.
-Cuando balbucea, emite sonidos monótonos y no se observan progresos.